España vs Italia: la semifinal de penaltis de la Eurocopa 2020

El 6 de julio de 2021, el estadio de Wembley acogió una semifinal de la Eurocopa que quedará grabada en la memoria de cualquier aficionado español. España e Italia, dos selecciones con historia y estilo, empataron a uno tras la prórroga y debieron resolver el pase a la final desde los once metros. Lo que siguió fue una montaña rusa emocional de proporciones épicas.

El partido previo a la tanda

Italia abrió el marcador con un gol de Federico Chiesa en el primer tiempo, un disparo preciso al palo que superó a Unai Simón. España reaccionó en la segunda parte con un gol de Álvaro Morata, quien conectó un pase de Dani Olmo para enviar el encuentro a la prórroga. Durante los treinta minutos adicionales, ambos equipos tuvieron oportunidades de cerrar el partido, pero la fatiga y los nervios impidieron el gol definitivo.

Luis Enrique había construido una selección joven y valiente que había eliminado a Croacia y Suiza en partidos igualmente dramáticos. Italia, bajo el mando de Roberto Mancini, llegaba con una racha impresionante y la solidez defensiva que caracteriza a sus equipos en torneos cortos.

La tanda decisiva

Italia comenzó la serie con seguridad. Manuel Locatelli y Andrea Belotti marcaron sus lanzamientos con firmeza. España respondió con aciertos de Dani Olmo y Koke. Sin embargo, el punto de inflexión llegó con el lanzamiento de Jorginho: el centrocampista italiano ejecutó una parada psicológica, esperando a que Unai Simón se lanzara antes de colocar el balón suavemente por el centro.

El momento más doloroso para España fue el penalti de Álvaro Morata. El delantero, autor del gol del empate, vio cómo su disparo era detenido por Gianluigi Donnarumma, el portero italiano que aquella noche se convertiría en héroe nacional. Jorginho selló la clasificación italiana con el último lanzamiento, enviando a su selección a la final, que posteriormente ganarían ante Inglaterra.

Consecuencias y aprendizajes

La eliminación generó un debate intenso en España sobre la preparación de penaltis y la presión mediática sobre los ejecutores. Morata, injustamente señalado, demostró posteriormente su calidad en el Milan y la selección. Unai Simón, pese a no detener ningún lanzamiento, consolidó su estatus como portero de referencia.

Para Italia, la victoria fue el preludio de un título europeo que confirmó la renaissance del fútbol italiano. La tanda de Wembley se estudia en academias como ejemplo de la importancia de la psicología deportiva y la preparación específica para estos escenarios extremos.